La Huelga de los Aprendices es uno de los hechos de mayor trascendencia del proletariado cubano de principios de siglo. El movimiento se originó entre los trabajadores tabacaleros de la fábrica La Carolina, quienes exigÃan que se permitiera la incorporación de jóvenes cubanos a la industria tabacalera sin importar su raza, pues el derecho a entrar como aprendices estaba reservado sólo a los extranjeros. Los obreros de otras muchas fábricas se adhirieron a estas demandas, las cuales fueron desoÃdas por los propietarios. El movimiento continuó ganando adeptos y los dÃas 9 y 10 de noviembre llegaron a cerrar sus puertas todas las tabaquerÃas, aun aquellas del interior. La huelga se mantuvo dentro de términos pacÃficos hasta el dÃa 24, en que la policÃa y la Guardia Rural agredieron a los manifestantes reunidos en diversos puntos de La Habana, y dejaron un saldo de cinco muertos, más de cien heridos y decenas de detenidos.