Recuerda que la activación del tÃtulo III de la Helms-Burton permite que tanto personas como empresas cubanas o extranjeras con negocios en propiedades que fueron nacionalizadas por la Revolución cubana desde 1959 puedan ser demandadas en tribunales de Estados Unidos.
Al respecto, el texto señala que las empresas que por décadas saquearon a Cuba son las que deben indemnizar, asà como la oligarquÃa que disfrutó de prebendas y beneficios mal habidos producto del trabajo y la explotación del pueblo cubano.
La declaración puntualiza que el bloqueo contra Cuba ‘es ilegÃtimo, discriminatorio y criminal, en el contexto internacional’.
Asimismo, considera que ‘es una prueba indudable que las aspiraciones de liberación que encabezan la Carta de la Naciones Unidas están condicionadas al matonismo y pillaje de quienes pretenden el tÃtulo de dueños del planeta’.
Concluye el documento sumando la voz de los chilenos solidarios con Cuba a la de toda la comunidad internacional, en el reclamo del cese del bloqueo contra Cuba.